La Madriguera del Tlacuache · Tequixquiac, Estado de México
Sábado 16 de Mayo, 2026
Un encuentro que reúne diálogos, talleres, una proyección documental y una rodada ciclista en torno al agua, el territorio y la memoria del norte de la Cuenca de México.
Prepárate
16 de Mayo, 2026
☼ Mañana — Inicio de actividades
Entre aguas negras y aguas blancas, realizaremos un recorrido guiado de reconocimiento por el territorio, atravesando las barrancas de Acatlán y Ametlac para observar, explorar y conversar sobre los paisajes, caminos y memorias del agua en Tequixquiac.
Una niña de la región comparte su cuento sobre el ahuízotl.
💬 Diálogos
Reflexiones sobre el agua en Tequixquiac.
Una charla desde la experiencia y la memoria local para descubrir cómo el cauce y el tiempo han surcado la tierra.
Reseña de ecología política en la cuenca de Tequixquiac, siglo XVI al XX. Un lugar que una vez fue un mar; luego un lago, un río y un desagüe.
El autor de Desagüe y Drenajes presenta la figura del ahuízotl en su obra.
Reflexión sobre el destino de las aguas residuales de la Ciudad de México, la evolución de los lagos en la cuenca del Anáhuac y la historia de la región a través de mapas históricos, video y maqueta.
Se plantea presentar algunas reflexiones conceptuales y metodológicas, así como algunos de los resultados de los trabajos de investigación y de cartografía colaborativa con organizaciones dedicadas a la defensa del territorio en una "región transfronteriza" que conecta los problemas ambientales del valle del mezquital con la cuenca de México.
Visión ciudadana sobre el abandono histórico de la región, la necesidad de que Ciudad de México se responsabilice de su agua y la urgencia de soluciones reales con participación comunitaria.
🍽 Intermedio
🌇 Bloque Tarde
Proyección de video realizado en 2008, en el que habitantes de Xaltocán narran el porqué de la desaparición de su lago. La pieza recupera voces comunitarias en torno a la memoria del agua, la pérdida del paisaje lacustre y las transformaciones territoriales que han marcado el norte de la Cuenca de México.
“Xaltocan estaba en una islita, todo lo rodeaba el agua.
La persona que gobernaba aquí le decían el Ahuizote, cuando lo iban a ver para arreglar algún asunto de población no lo encontraban y en lugar de encontrarlo a él, encontraban un pato, una garza, diferentes animales acuáticos; a la vuelta del tiempo cansados de que no aparecía lo demandaron, y se enojó mucho y como él gobernaba todo lo que había en el agua, dicen que se fue.
Cuando iba a media calzada, se hizo un remolino y dijo: “Aquí en Xaltocan no voy a dejar nada porque no me quisieron”. Y todo desapareció, tantito el agua como lo que llevaba.
Es la historia de un personaje que le decían el Ahuizote. Eso fue lo que me platicaron mis antepasados.”
La gente transita todos los días por el espacio donde vive sin saber las capas de historia que la atraviesan. Los habitantes de la Cuenca de México son un gran ejemplo de ello. Debajo del concreto de las grandes avenidas y a través de los desagües malolientes hace no mucho proliferaba un ecosistema lacustre donde diferentes especies, entre ellas el ser humano, convivían y aprovechaban los fértiles suelos y el agua de los lagos. La expansión de la mancha urbana y el afianzamiento del capitalismo, acabaron con casi todo a su paso. Sin embargo, a través de los nombres de las calles que recorremos todos los días, sobrevive la memoria de lo que alguna vez fue y que tal vez podría volver a ser...
🌙 Noche
Espacio para pernoctar, compartir alimentos, historias y experiencias.
☼ 17 de Mayo, 2026 — Mañana
Recorrido matutino para reconocer el paisaje, sus transformaciones y los rastros del agua en la región.
Apertura del encuentro · 16 de Mayo · 9:00 AM
“Los senderos del Ahuízotl” es una rodada concebida para abrir el encuentro desde el territorio y reconocer caminos, paisajes y memorias del agua en Tequixquiac. Entre aguas negras y aguas blancas, realizaremos un recorrido guiado por las barrancas de Acatlán y Ametlac, observando las huellas, contrastes y dinámicas que atraviesan este paisaje.
¡Exploraremos y conversaremos sobre el agua en el territorio.
Trae tu casco, hidratación, un refrigerio ligero y tu bici en buen estado y herramienta.
Ruta — Puntos de interés
Mapa del recorrido
Dónde encontrarnos
Sede
La Madriguera del Tlacuache
Dirección
Av. del Sol s/n
Colonia del Sol
Tequixquiac, Estado de México
Fecha y hora de inicio
Sábado 16 de Mayo, 2026
12:00 hrs
Informes
→ Abrir en Google MapsAgradecimiento especial
Esta edición de La Madriguera del Tlacuache es posible gracias a la generosidad del Sr. Gonzalo Vázquez Pérez, su esposa la Sra. Rufina Ramírez González y sus hijos Lourdes Vázquez Ramírez, Alejandro Vázquez Ramírez y Hugo Vázquez Ramírez, quienes abrieron su casa para que este encuentro pudiera suceder.
Organización
Mario Rafael Nolasco Estrada
Mag Alí Rodríguez Miguel
Luis Francisco Romero Navarrete
Marlon César Falcón Guadarrama
Mary Yoko Tapia Ramírez
Miguel Ángel Bautista Vázquez
Mitología mexica
El Ahuízotl, que comúnmente es emparentado con la nutria o el perro de agua, es un terrible monstruo de la mitología mexica. De acuerdo con las narraciones, era del tamaño de un coyote y se asemejaba a éste; sin embargo, poseía características únicas. Tenía un pelo gris y resbaladizo que fuera del agua se volvía duro y puntiagudo, y manos y pies de mono.
El monstruo servía a las divinidades acuáticas, por lo que se desplazaba a través del agua y podía aparecer en las charcas o cuerpos de agua. No era posible advertir cuándo iba a aparecer; sin embargo, podía causar remolinos que arrojaban ranas y peces fuera del agua. La principal forma de ataque era su cola, la cual poseía una mano con la que arrastraba a la víctima hasta el fondo.
Sin embargo, había una racionalidad moral en sus ataques: el Ahuízotl no mataba al azar. Las víctimas eran escogidas por las divinidades acuáticas, quienes fijaban su interés en ciertas almas mortales y ordenaban su sacrificio.
Se dice que el Ahuízotl atraía a sus víctimas llorando desconsoladamente como un bebé o imitando el movimiento de los peces para atraer a los pescadores. Los cuerpos eran hallados tres días después, en muchas ocasiones carentes de ojos, uñas y dientes. A esas víctimas se les honraba especialmente, pues se consideraban elegidos de Tláloc y Chalchiuhtlicue, y residentes del Tlalocan.
— Fray Bernardino de Sahagún
Texto basado en: México Desconocido, “Ahuízotl, el terrible monstruo prehispánico que ahogaba a los escogidos por Tláloc”, por Rodrigo Osegueda.
Memoria visual
Las fotografías y videos del evento se publicarán aquí después del 16 de mayo.
Mientras tanto, puedes echar un vistazo a lo que ocurrió en nuestro evento de 2025 en La Fiesta de Metoro .